Backbiting

Backbiting

Most Christians look into their mirrors and like what they see. They see an individual who has never committed murder or rape. They see a person who is trying to do good and believes in God. But what happens when we peel back the curtain and look even deeper? Is it possible that our mirrors have become fogged over to everyday sins?

Are you guilty of Backbiting?

Are you guilty of Backbiting?

When we consider sin we often mentally picture the “big” sins—and yet, we don’t find this delineation in the Bible. Instead we learn that sin (big or little) separates us from God (Isaiah 59:2). God cannot be holy and have anything to do with sin. So while we may not have ever committed murder or rape, what about something just as sinful—like backbiting? How many times has that person in the mirror talked about someone behind his/her back, not giving second thought to the fact that you are gossiping or back-biting?

Stepping on toes from the pulpit is not nearly as common today as it was in decades gone by. Preachers, worried about their jobs, are not as quick to point out sins that might affect a large proportion of their church family. Even though we may not discuss it much, it doesn’t change the fact that back-biting is very prevalent and still very sinful.

Here’s what I intend on teaching my children about backbiting.

I had a humbling experience that I’m not proud of that I want to share in hopes that you learn from my mistake. Several years ago I talked to a friend and his wife who lived out of state on my cell phone. After hanging up I put the phone away and continued to talk about this family. I didn’t say mean or unkind words, but I talked never-the-less. Imagine my horror when I discovered that my phone had dialed them back and they had been listening to my entire conversation. The problem was not that my phone dialed without me knowing—the problem was me. I shouldn’t have been talking about these people behind their backs. It was a lesson I will not soon forget.

One of the hardest things you will ever learn is to keep your mouth shut. There will be times in your life that you want to pick up the phone and express your frustration or your anger over something that someone has done to you. Let me strongly encourage you to grow in maturity and leave the phone alone. Learn to go to the person you feel has wronged you rather than talking about them behind his/her back. I promise you this will save you a great deal of heartache in the future.

The Bible is crystal clear when it comes to backbiting. Webster’s dictionary defines backbiting as saying mean or spiteful things about someone else. Sometimes people use the word slandering when discussing this topic. In essence, what you are doing is corrupting someone’s name and character behind his/her back. It is a form of gossiping, and the Bible condemns such behavior, even for preachers and elders. In Proverbs 25:23 we read, “The north wind brings forth rain,
and a backbiting tongue an angry countenance” (see also James 4:11-12).

In Paul’s second letter to the Christians in Corinth he noted “For I fear lest, when I come, I shall not find you such as I wish, and that I shall be found by you such as you do not wish; lest there be contentions, jealousies, outbursts of wrath, selfish ambitions, backbitings, whisperings, conceits, tumults; (2 Corinthians 12:20; see also Romans 16:17-18). In Proverbs 16:28 we read “A perverse man sows strife, and a whisperer separates the best of friends.”

I have two instructions for you when it comes to this sin. First, when someone comes to you with gossip or is backbiting, take the backbiter to the one they are talking about, and do not receive their comments. Instead, encourage them to discuss their problems with the one they are upset with. Do not promote backbiting by receiving it! Second, do not say things behind someone’s back that you would not say to his/her face. The way to end backbiting and gossiping is to never let it leave your lips—that will end it.

In Proverbs 6, Solomon lists 6 things that the Lord hates, seven of which are an abomination unto Him. The last thing on that list is one who sows discord among brethren (Proverbs 6:19). Look at Psalm 15—a psalm about who can dwell on God’s holy hill. In that list, the Psalmist specially mentions, “He who does not backbite with his tongue,” (Psalm 15:3). God formed you with a tongue for a reason. Do not forget how you should use your tongue. Never forget what Jesus said: “For by your words you will be justified, and by your words you will be condemned.”

Love,

Dad

Posted in Brad Harrub | Tagged , , , , | Comments Off on Backbiting

ESCUELA BIBLICA

5 RAZONES DEL PORQUE NECESITO IR A UNA ESCUELA BIBLICA 
 
Algunos hermanos han alegado y al presente continúan haciéndolo para impedir que hermanos de buen corazón puedan prepararse en una escuela bíblica. La argumentación parece tan sin sentido muchas veces, ya que si ese no es el caso entonces no se puede utilizar ningún libro, ni tampoco entrar a buscar material en páginas web de reconocidos defensores de este sector porque sería lo mismo… recibir instrucción a eso se le llama inconsistencia. En fin la verdad del asunto es que si hay abundante evidencia en la Biblia que nos autoriza  a servir en las escuelas bíblicas. Cristo dijo: “Venid en pos de mí y os haré que seáis pescadores de hombres.” (Mr.1:17). Interesante la manera como el Señor conjuga el verbo ser a futuro; es decir que estos hombres a los que estaba llamando los iba a preparar por un periodo de tiempo, los iba a instruir, los iba a educar para que luego ellos hicieran el trabajo por si solos. Basta dar un vistazo a Hechos 2, 3, 4, 5, 10 para observar que tan bien había Pedro (particularmente en este caso) aprendido a pescar hombres. El Señor Jesús sabía lo que hacia, a quienes el llamó fueron estudiantes fieles (a excepción de Judas) que estuvieron incluso dispuestos a dar su vida por lo que habían aprendido. Así de necesario puede ser un entrenamiento. Samuel en el A.T dirigía una escuela de profetas (1Sam 19:20) y Pablo al casi final de su vida manda a Timoteo a encargar hombres fieles, idóneos para enseñar también a otros (2Tim.2:2).  Aquí 5 razones que yo espero puedan conversarle a usted a poder buscar un entrenamiento serio en una escuela bíblica seria.

Una Escuela Biblica: Solamente es el inicio de lo que es una vida de estudio intenso y progresivo.

Una Escuela Biblica: Solamente es el inicio de lo que es una vida de estudio intenso y progresivo.

  1. Instrucción: Por supuesto que esto es uno de los más grandes beneficios de asistir a una escuela de predicación seria. Nosotros mismos podemos hacer un gran trabajo pero interpretar ciertos versículos, los métodos de investigación, los recursos para realizar esa investigación la formación y presentación de la investigación realizada con por citar algunos cosas que son muy difícil de aprender de un libro solamente o peor aún por uno mismo. La instrucción de calidad en lugares donde hombres fieles han pasado su vida detrás de esto y han peleado largas batallas puede ser de gran influencia para  que muchos puedan hacer lo mismo. Ellos debieron  de haber adquirido el conocimiento de alguien más y ahora usted en una escuela lo adquiere para luego pasarlo a alguien más y la cadena sigue. Sin duda alguna en este sentido debemos de considerarnos como recipientes, como un baso que es llenado de agua, luego alguien bebe y sigue llenando para seguir vaciando, somos simples recipientes y cada cristiano del Nuevo Testamento debería de considerarse a sí mismo como un recipiente que contiene el evangelio, el mensaje de salvación y que debe de ser transmitido a otros. La instrucción bíblica brindada en las escuelas de predicación, colegios o universidades de la Iglesia de Cristo que son serías hará que nosotros podamos instruir a la Iglesia; por donde caminar y que lugares no pisar en este camino hacia el cielo.  2Tim 2:15 un obrero que use bien la palabra de verdad, que no tenga de que avergonzarse, para poder salvarse a sí mismo y a los que escuchan (2Tim. 4:16).
  2. Convicción: En realidad el objetivo de las escuelas de predicación sanas no es hacer un lavado de cerebro a sus estudiantes o participantes, ni tampoco hacer que ellos prediquen a como la escuela lo hace, de hecho hay escuelas de predicación donde los instructores están en desacuerdo y enseñan diferente en ciertos puntos doctrinales (que no son puntos de salvación o condenación) y que no traen tanta repercusión al final de la ecuación. El objetivo más bien es ayudar a cada estudiante a ver objetivamente a ampliar sus métodos de investigación, a exponerlo a las diferentes corrientes de pensamiento y luego es responsabilidad del estudiante llegar a una convicción propia. Esta parte es extremadamente importante, note las palabras del apóstol Pablo:“Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias” (2Co.5:11). Amado lector no existe tragedia más grande que un maestro que no esté convencido así mismo, definitivamente las personas lo sabrán y la convicción en un ministro es más que necesaria, es trascendental. ¡No podemos enseñar lo que no sabemos y mucho menos  lo que no creemos!. 
  3. Protección: La protección más visible es quizás la de la falsa doctrina. Muy especialmente en nuestros países centroamericanos la corriente más fuerte es la pentecostal y sus ramificaciones. Es fácil ver una película o encender la radio pentecostal e incluso tomar un libro y ser influenciado por alguna parte a creer, practicar e incluso enseñar falsa doctrina. En una escuela de predicación “seria” hay una preparación intensa para que los estudiantes se mantengan alejados de estas corrientes y que protejan a otros.
  4. Interacción: No siempre todo será color de rosa cuando uno trabaja con la hermandad. Recuerdo que en mi tiempo de escuela había un sistema de castigo para estudiantes que incumplieran las reglas internas de la escuela llamado; “deméritos” el instructor encargado era el decano de estudiantes y el hermano realizaba muy bien su trabajo ( y vaya que si lo hacia). Una de sus responsabilidades era asegurarse que los estudiantes encargados de la limpieza hicieran bien su trabajo y si no un demérito espera a los estudiantes a cargo la mañana siguiente. Realmente estuve muy enfadado por una semana con el hermano decano de estudiantes por haberme premiado con un demerito al encontrar un papelito insignificante detrás del basurero (tuve que disculparme con el hermano más tarde por haberme enojado con él y  por supuesto él ni siquiera lo sabía). Todo era parte del entrenamiento, lo mismo con los demás estudiantes, cada año hay uno que otro choque, solamente piense un grupo de desconocidos de Lunes a Viernes de 8 a 4 por 2 años puede que irrite a alguno y puede que alguno me irrite a mí, pero este ambiente de convivencia prepara a cualquiera  para enfrentarse a la realidad en las respectivas congregaciones. Definitivamente uno aprende a interactuar con todos, al final se construyen relaciones que van a perdurar por años con aquellos hermanos que recibieron la misma; instrucción, protección, y con quienes convivimos por dos años en un mismo salón de clases. Se convierten en nuestros colegas de trabajo, hermanos espirituales y hasta nuestro trapo de lagrimas por las experiencias vividas juntos en la escuela y por la confianza plena que lleguemos a tener en estos hermanos, porque les he conocido. Sin lugar a dudas la escuela fueron los dos mejores años de mi vida y recomiendo a cualquiera que diga que no necesita ir a una escuela para predicar, quizás a la escuela no vayas solamente para aprender a predicar sino a aprender como ser un siervo, como interactuar y a ganar una familia muy cercana…yo espero que si usted tiene esta oportunidad  en algún moment de su vida no la pierda y no la desaproveche.  
  5. Especialización: Esto no acaba aquí. Solamente es el inicio de lo que es una vida de estudio intenso y progresivo, la verdad de Dios no cambia  y no ha cambiado en dos mil años, pero nosotros si vamos creciendo y vamos aprendiendo más cada día y este proceso no termina hasta que bajemos al sepulcro no importa cuantos años tenga de predicar el proceso no se detiene. Pero la escuela Bíblica realmente sienta una base para nuestra carrera. Cada evangelista debería ser un especialista en  el sagrado libro, debería al menos estar informado de todos los temas tocantes a la biblia y la vida espiritual. Realmente es bastante y toma una vida entera profundizar. La escuela es la base más firme para comenzar a hacer eso. Uno de los peligros más grandes de cualquier estudiante graduado es pensar que ya tiene toda la información necesaria para su ministerio… déjeme decirle no es así siempre habrá más que aprender. Nosotros los especialistas en cirugías espirituales debemos de estar preparados para cualquier tipo de operación espiritual que haya que hacer incluso cuando es tiempo de operar a uno mismo.

El Señor ascendió al cielo (He.1:9) sabiendo que había preparado un grupo de hombres que llevarían a cabo el trabajo encargado. Ellos fueron a todas partes del mundo llevando este mensaje, pescando tal como había sido prometido en el entrenamiento, fueron resucitando muertos espirituales  principalmente y el Espíritu Santo  confirmando la obra de ellos. Todos y cada uno de ellos partieron de este mundo con un gran legado espiritual y unos cuantos plasmaron ese legado en forma escrita; la biblia, pero todo comenzó cuando ellos no se negaron al llamado para ser entrenados la primera vez que escucharon la voz del Señor. Es probable que como ellos usted también necesite dejarlo todo e ir al entrenamiento para ser pescador de hombres. ¡Gracias sean dadas a Dios por cada escuela bíblica y sus operarios que han abandonado sus propias vidas para preparar obreros fieles.!

Posted in Heiner Montealto | Tagged , , , | Comments Off on ESCUELA BIBLICA

The Book of John and Obedience

The Book of John and Obedience

My personal Bible studies are currently centered in the book of John.  This great New Testament book tells us the story of Jesus from the Apostle John’s perspective.  Unlike the other three accounts of Jesus’ ministry, John is a more intimate view.  The first twelve chapters of John focus on Jesus public life and the miracles that He did.  They culminate with Jesus’ raising Lazarus from the dead.  John gets very personal with Jesus in chapters 13-21 focusing on Jesus’ final words to the disciples before recounting His betrayal, trial, crucifixion, death, burial, and resurrection.

The book of John demonstrates obedience.

The book of John demonstrates obedience.

The book of John also focuses on Jesus’ teaching to a degree Matthew, Mark and Luke do not.  John’s focus on the teachings of Jesus is all designed to emphasize his conclusion in John 20:30-31: “And many other signs truly did Jesus in the presence of his disciples, which are not written in this book: But these are written, that ye might believe that Jesus is the Christ, the Son of God; and that believing ye might have life through his name.”  John makes clear connections between Jesus’ miracles, His Identity, and the blessing of life through Him.  It is only the Son of God—who is God Himself—who can truly give life.

However, as amazing as the story of Jesus is in the book of John, life only comes to those who believe in Jesus truly.  This is not the kind of belief that does not confess Jesus as the Son of God (John 12:42); that is, life is not granted to those who love the praise of men more than they love the praise of God (John 12:43), but life is granted to those whose faith obeys fully as John 3:36 shows: “Whoever believes in the Son has eternal life; whoever does not obey the Son shall not see life, but the wrath of God remains on him” (ESV).  John does not conceive of a faith that does not obey.  God bless you, and I love you.

Posted in Kevin Cauley | Tagged , | Comments Off on The Book of John and Obedience